
La fuerte lucha de las juventudes por su inserción en la sociedad como entes productivos ha hecho que el Estado se preocupe por transformar sus políticas, y que las juventudes empiecen a tener acceso a una representatividad política, ocupando cargos públicos y asociándose. Estas distintas iniciativas de organización han planteado el pleno reconocimiento de las diversidades culturales, una democracia participativa, la inserción de l@s jóvenes a nivel Estatal, el goce pleno de sus derechos fundamentales cómo ciudadan@s, el debate y análisis de las políticas públicas, la integración de colectivos de jóvenes a nivel regional; y, la deconstrucción del paradigma ideológico adultocéntrico que ha impedido que los jóvenes sean vistos como entes productivos e independientes, capaces de tomar decisiones que aporten a revolucionar las estructuras del Estado.
Tratamos de transformar y de-construir un modelo adultocéntrico, que nos ha mantenido por década subordinados y encarcelados, tras un discurso normativo, homogéneo, capitalista, burocrático, clasista, consumista, que no ha permitido que los jóvenes expresemos de manera independiente nuestras inquietudes, y, que seamos las juventudes quienes aportemos en la construcción de un sistema participativo.
Creemos en la intención y voluntad política de participación democrática e incluyente, donde las y los actores juveniles contribuyamos con propuestas revolucionarias en marco del cambio del aparataje Social-cultural, Político, legal y ambiental. Para que diversas organizaciones, colectivos y personas que se consideren incluidos y expuesta su problemática en esta propuesta, se unan, articulando y fortaleciendo el proceso a través de un activismo político juvenil y diverso.
Sabemos que las juventudes no han tenido voz directa en los cambios estructurales de Estado, pensamos que nuestra participación debe ser directa con las instituciones y organismos de control, para así contribuir en el cambio, y ejercer nuestro derecho a la participación con voz y voto en la creación de leyes y en los organismos de control.
Pensamos un país donde la convivencia intercultural y diversa entre ecuatorianos y ecuatorianas se asiente en una plataforma sólida de derechos humanos, civiles, económicos, sociales, culturales, sexuales corporales y ambientales. Un país en donde estos derechos humanos no sean el punto de llegada sino el punto de partida. Es decir, un país que se piense desde los derechos humanos en todos sus ámbitos.
Proponemos:
Transformación de una estructura Jurídica y política más justa del Estado
Creación de Ministerio de la Juventud, para que desde este espacio se establezcan políticas públicas y reformas incluyentes de acuerdo con las juventudes.
Crear una Escuela de Formación Política a nivel Nacional, para que los jóvenes puedan formarse y aportar a un nivel Político
Callar en silencio, es de cobardes, gritar lo que sientes, es de valientes, transformar los procesos, es competencia de todos y todas. .

La fuerte lucha de las juventudes por su inserción en la sociedad como entes productivos ha hecho que el Estado se preocupe por transformar sus políticas, y que las juventudes empiecen a tener acceso a una representatividad política, ocupando cargos públicos y asociándose. Estas distintas iniciativas de organización han planteado el pleno reconocimiento de las diversidades culturales, una democracia participativa, la inserción de l@s jóvenes a nivel Estatal, el goce pleno de sus derechos fundamentales cómo ciudadan@s, el debate y análisis de las políticas públicas, la integración de colectivos de jóvenes a nivel regional; y, la deconstrucción del paradigma ideológico adultocéntrico que ha impedido que los jóvenes sean vistos como entes productivos e independientes, capaces de tomar decisiones que aporten a revolucionar las estructuras del Estado.
Tratamos de transformar y de-construir un modelo adultocéntrico, que nos ha mantenido por década subordinados y encarcelados, tras un discurso normativo, homogéneo, capitalista, burocrático, clasista, consumista, que no ha permitido que los jóvenes expresemos de manera independiente nuestras inquietudes, y, que seamos las juventudes quienes aportemos en la construcción de un sistema participativo.
Creemos en la intención y voluntad política de participación democrática e incluyente, donde las y los actores juveniles contribuyamos con propuestas revolucionarias en marco del cambio del aparataje Social-cultural, Político, legal y ambiental. Para que diversas organizaciones, colectivos y personas que se consideren incluidos y expuesta su problemática en esta propuesta, se unan, articulando y fortaleciendo el proceso a través de un activismo político juvenil y diverso.
Sabemos que las juventudes no han tenido voz directa en los cambios estructurales de Estado, pensamos que nuestra participación debe ser directa con las instituciones y organismos de control, para así contribuir en el cambio, y ejercer nuestro derecho a la participación con voz y voto en la creación de leyes y en los organismos de control.
Pensamos un país donde la convivencia intercultural y diversa entre ecuatorianos y ecuatorianas se asiente en una plataforma sólida de derechos humanos, civiles, económicos, sociales, culturales, sexuales corporales y ambientales. Un país en donde estos derechos humanos no sean el punto de llegada sino el punto de partida. Es decir, un país que se piense desde los derechos humanos en todos sus ámbitos.
Proponemos:
Transformación de una estructura Jurídica y política más justa del Estado
Creación de Ministerio de la Juventud, para que desde este espacio se establezcan políticas públicas y reformas incluyentes de acuerdo con las juventudes.
Crear una Escuela de Formación Política a nivel Nacional, para que los jóvenes puedan formarse y aportar a un nivel Político
Callar en silencio, es de cobardes, gritar lo que sientes, es de valientes, transformar los procesos, es competencia de todos y todas. .
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La fuerte lucha de las juventudes por su inserción en la sociedad como entes productivos ha hecho que el Estado se preocupe por transformar sus políticas, y que las juventudes empiecen a tener acceso a una representatividad política, ocupando cargos públicos y asociándose. Estas distintas iniciativas de organización han planteado el pleno reconocimiento de las diversidades culturales, una democracia participativa, la inserción de l@s jóvenes a nivel Estatal, el goce pleno de sus derechos fundamentales cómo ciudadan@s, el debate y análisis de las políticas públicas, la integración de colectivos de jóvenes a nivel regional; y, la deconstrucción del paradigma ideológico adultocéntrico que ha impedido que los jóvenes sean vistos como entes productivos e independientes, capaces de tomar decisiones que aporten a revolucionar las estructuras del Estado.
Tratamos de transformar y de-construir un modelo adultocéntrico, que nos ha mantenido por década subordinados y encarcelados, tras un discurso normativo, homogéneo, capitalista, burocrático, clasista, consumista, que no ha permitido que los jóvenes expresemos de manera independiente nuestras inquietudes, y, que seamos las juventudes quienes aportemos en la construcción de un sistema participativo.
Creemos en la intención y voluntad política de participación democrática e incluyente, donde las y los actores juveniles contribuyamos con propuestas revolucionarias en marco del cambio del aparataje Social-cultural, Político, legal y ambiental. Para que diversas organizaciones, colectivos y personas que se consideren incluidos y expuesta su problemática en esta propuesta, se unan, articulando y fortaleciendo el proceso a través de un activismo político juvenil y diverso.
Sabemos que las juventudes no han tenido voz directa en los cambios estructurales de Estado, pensamos que nuestra participación debe ser directa con las instituciones y organismos de control, para así contribuir en el cambio, y ejercer nuestro derecho a la participación con voz y voto en la creación de leyes y en los organismos de control.
Pensamos un país donde la convivencia intercultural y diversa entre ecuatorianos y ecuatorianas se asiente en una plataforma sólida de derechos humanos, civiles, económicos, sociales, culturales, sexuales corporales y ambientales. Un país en donde estos derechos humanos no sean el punto de llegada sino el punto de partida. Es decir, un país que se piense desde los derechos humanos en todos sus ámbitos.
Proponemos:
Transformación de una estructura Jurídica y política más justa del Estado
Creación de Ministerio de la Juventud, para que desde este espacio se establezcan políticas públicas y reformas incluyentes de acuerdo con las juventudes.
Crear una Escuela de Formación Política a nivel Nacional, para que los jóvenes puedan formarse y aportar a un nivel Político
Callar en silencio, es de cobardes, gritar lo que sientes, es de valientes, transformar los procesos, es competencia de todos y todas. .
Tratamos de transformar y de-construir un modelo adultocéntrico, que nos ha mantenido por década subordinados y encarcelados, tras un discurso normativo, homogéneo, capitalista, burocrático, clasista, consumista, que no ha permitido que los jóvenes expresemos de manera independiente nuestras inquietudes, y, que seamos las juventudes quienes aportemos en la construcción de un sistema participativo.
Creemos en la intención y voluntad política de participación democrática e incluyente, donde las y los actores juveniles contribuyamos con propuestas revolucionarias en marco del cambio del aparataje Social-cultural, Político, legal y ambiental. Para que diversas organizaciones, colectivos y personas que se consideren incluidos y expuesta su problemática en esta propuesta, se unan, articulando y fortaleciendo el proceso a través de un activismo político juvenil y diverso.
Sabemos que las juventudes no han tenido voz directa en los cambios estructurales de Estado, pensamos que nuestra participación debe ser directa con las instituciones y organismos de control, para así contribuir en el cambio, y ejercer nuestro derecho a la participación con voz y voto en la creación de leyes y en los organismos de control.
Pensamos un país donde la convivencia intercultural y diversa entre ecuatorianos y ecuatorianas se asiente en una plataforma sólida de derechos humanos, civiles, económicos, sociales, culturales, sexuales corporales y ambientales. Un país en donde estos derechos humanos no sean el punto de llegada sino el punto de partida. Es decir, un país que se piense desde los derechos humanos en todos sus ámbitos.
Proponemos:
Transformación de una estructura Jurídica y política más justa del Estado
Creación de Ministerio de la Juventud, para que desde este espacio se establezcan políticas públicas y reformas incluyentes de acuerdo con las juventudes.
Crear una Escuela de Formación Política a nivel Nacional, para que los jóvenes puedan formarse y aportar a un nivel Político
Callar en silencio, es de cobardes, gritar lo que sientes, es de valientes, transformar los procesos, es competencia de todos y todas. .
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